Estado de México, a 26 de mayo de 2026.
En medio de la crisis interna, las renuncias, los grupos enfrentados y el desgaste que arrastra el priismo mexiquense, el Comité Ejecutivo Nacional del PRI lanzó un mensaje que ya comenzó a mover piezas dentro del tablero político del Estado de México: las candidaturas y posibles alianzas para el 2027 serán definidas por la militancia mexiquense.
El anuncio fue enviado por Alejandro Moreno “Alito” Cárdenas durante la instalación del Consejo Político Estatal 2026-2029, donde más de 300 consejeras y consejeros rindieron protesta. Pero detrás del discurso institucional, muchos ya leen una batalla interna por el control del partido.
Porque mientras públicamente hablan de “unidad”, en los pasillos del PRI mexiquense ya comenzaron los jaloneos entre grupos que buscan quedarse con las candidaturas, las posiciones y las negociaciones rumbo a la elección más importante para la supervivencia del tricolor en el estado.
La pregunta que muchos se hacen es:
¿Realmente decidirá la militancia… o volverán las imposiciones de siempre?
Hoy el priismo mexiquense intenta vender la idea de apertura democrática, pero dentro del partido saben que el 2027 podría ser su última oportunidad para mantenerse competitivo frente al avance de MORENA.
Las alianzas también están sobre la mesa. Aunque nadie lo dice abiertamente, el fantasma de una nueva coalición con PAN y PRD vuelve a recorrer al priismo mexiquense. El problema es que muchos militantes ya no quieren ser comparsa ni entregar espacios a acuerdos nacionales.
Mientras unos buscan reconstruir al PRI desde las bases, otros ya comenzaron la guerra silenciosa por las candidaturas.












