Chimalhuacán, Estado de México a 3 de junio de 2026.
La muerte de un hombre al interior de un centro de rehabilitación en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México, ha generado serias dudas sobre lo que realmente ocurrió, luego de que las investigaciones apuntaran a posibles actos de violencia y tortura, contradiciendo la versión inicial proporcionada por los responsables del lugar.
Los hechos se registraron el pasado 27 de mayo de 2026 en un inmueble de la colonia Jardines de San Agustín, donde operaba un anexo dedicado al tratamiento de personas con problemas de adicciones.
Tras recibir el reporte de una persona sin vida, elementos de la Policía Municipal acudieron al sitio, donde el encargado del establecimiento, identificado como Luis Enrique “N”, aseguró que la víctima había sufrido una caída mientras se bañaba. Según su relato, el hombre fue auxiliado y mantenido en observación, pero posteriormente perdió la vida.
Sin embargo, las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México revelaron una versión muy distinta.
De acuerdo con las indagatorias, cuatro días antes del fallecimiento la víctima habría sido golpeada por dos sujetos, entre ellos el propio encargado del centro. Las agresiones presuntamente se repitieron el día de los hechos, cuando el hombre habría sido sometido nuevamente.
Las autoridades señalaron que los presuntos responsables obligaron a dos internos a amarrar de pies y manos a la víctima para trasladarla a la enfermería del anexo. Fue ahí donde se percataron de que ya no contaba con signos vitales.
Como parte de las investigaciones, agentes ministeriales realizaron un cateo en el inmueble el pasado 30 de mayo, donde localizaron diversos indicios relacionados con el caso y detectaron condiciones que representaban riesgos para la salud y seguridad de las personas internadas.
Derivado de ello, el anexo fue asegurado y las 23 personas que permanecían en tratamiento fueron entregadas a sus familiares.
Además del homicidio, la Fiscalía mantiene abiertas líneas de investigación por un posible delito de abuso sexual cometido en agravio de algunos internos.
Por estos hechos, Luis Enrique “N” fue ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Nezahualcóyotl, mientras que Juan Carlos “N” también fue detenido por su presunta participación en el caso.
Las autoridades informaron que ambos podrían enfrentar penas de hasta 70 años de prisión en caso de ser encontrados culpables.












