Washington, a 21 de abril de 2026.
Donald Trump acusó a Irán de incumplir reiteradamente el alto al fuego con Estados Unidos que está a punto de expirar, en un contexto de incertidumbre sobre un eventual relanzamiento de las negociaciones, a las que Teherán aún no ha enviado una delegación.
En medio de las dudas sobre si se mantendrá la tregua más allá del miércoles, el presidente estadounidense alardeó de la “sólida posición” de su país de cara a eventuales negociaciones en Pakistán.
“Vamos a lograr un gran acuerdo. Creo que no tienen otra opción”, declaró Trump a la cadena CNBC, pese a que Irán ha expresado reiteradamente su desconfianza hacia Washington y lo acusa de no actuar de buena fe.
Horas antes, la televisión estatal iraní indicó que “ninguna delegación” había partido rumbo a Pakistán, donde se celebró una primera ronda de negociaciones de alto nivel a principios de este mes.
En su red social, Trump acusó a Irán de violar el alto al fuego en “numerosas ocasiones”, una recriminación que Teherán también hace a Washington.
Ataque contra buques en el estrecho de Ormuz
El mandatario republicano ya acusó a Irán de disparar contra buques en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio de hidrocarburos obstruida desde el inicio del conflicto en Oriente Medio que trastocó la economía global.
Teherán afirma que el bloqueo estadounidense y la incautación de un barco violaron el acuerdo de alto al fuego.
A principios de este mes estos dos enemigos sostuvieron un primer ciclo de diálogo en Pakistán, las conversaciones de más alto nivel desde la fundación de la república islámica en 1979.
Este diálogo terminó sin avances sobre los temas de fondo como el programa nuclear de Irán y después de las negociaciones aumentaron las tensiones en el estrecho de Ormuz.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que el país no aceptará negociar “bajo la sombra de las amenazas” de Trump y sacará “nuevas cartas en el campo de batalla” si se reanudara la guerra.
No hay luz al final del túnel
El cese de las hostilidades trajo cierto alivio a algunos habitantes de Teherán, como Babak Samiei, quien volvió a practicar deporte y yoga tras 40 días “sin hacer nada”.
Pero teme que “no se alcanzará ningún acuerdo y la guerra probablemente se reanudará”, agregó.
Para otros residentes en la capital contactados por la AFP desde París, la vida ha empeorado por la opresión del Gobierno y las consecuencias de la guerra.
“Este maldito alto al fuego nos ha destrozado. No hay luz al final del túnel. La situación es terrible. No conozco a nadie a mi alrededor a quien le vaya bien”, dijo Saghar, de 39 años.
Las negociaciones tienen como objetivo alcanzar un acuerdo duradero para poner fin a la guerra que ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano.
La tregua teóricamente terminaba el martes por la noche, pero Trump declaró a Bloomberg que será el miércoles por la noche, hora de Washington.
Trump impuso firmes condiciones para un pacto, sobre todo que Teherán entregue el uranio enriquecido con su programa nuclear.
Estados Unidos e Israel afirman que ese programa fue el motivo de su ataque sobre Irán, quien defiende su derecho a enriquecer uranio con fines civiles.
El mandatario reconoció que desmantelar las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán sería un “proceso largo y difícil”.
En la entrevista con CNBC, Trump no dejó claro si prolongará la tregua. Y al ser consultado sobre si llevaría a cabo sus amenazas previas de bombardear puentes y centrales eléctricas en Irán, respondió: “No es mi elección, pero también los dañará”.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos aseguró que interceptó e inspeccionó “sin incidentes” un buque sancionado, identificado por la AFP como iraní, en una zona cuya ubicación no fue divulgada.













