Jerusalén, Israel a 2 de mayo de 2026.
Este sábado, a cancillería israelí informó que el activista brasileño Thiago Ávila y el hispanopalestino Saif Abu Keshek, quienes fueros sustraidos de la Flotilla Global Sumud por militares israelíes el pasado jueves, se encuentran en Israel para ser interrogados.
“Han llegado a Israel. Serán trasladados con el fin de ser interrogados por las autoridades”, indicó el ministerio israelí de Exteriores.
Brasil y España protestaron el viernes tras conocerse que los dos activistas iban a ser enviados a Israel, por ser señalarlos de tener vínculos con la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA, por sus siglas en inglés), una asociación acusada por Estados Unidos e Israel de trabajar por cuenta de Hamás.
“Ambos recibirán una visita consular de los representantes de sus respectivos países en Israel“, señaló la cancillería en su mensaje en X.
En su portal web, el Departamento del Tesoro norteamericano afirmó en enero, al anunciar las sanciones contra la PCPA, que ésta se encontraba detrás de la expedición de otra flotilla que entre septiembre y octubre intentó romper el bloqueo naval impuesto por Israel a la Franja de Gaza, y que fue igualmente interceptada por las fuerzas israelíes.
A bordo de la misma iban Thiago Ávila y personalidades como la ambientalista sueca Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau.
El bloqueo de Israel
Thiago Ávila y Saif Abu Keshek forman parte de la flotilla humanitaria Global Sumud, una iniciativa que pretende romper el bloqueo de Israel contra la Franja de Gaza y llevar ayuda humanitaria mediante más de cincuenta naves que por segunda ocasión se lanzaron al territorio palestino partiendo dedistintos puertos de Italia, Francia y España con destino a Gaza, no obstante fueron interceptados por militares israelíes.
Gaza es un territorio devastado por años de guerra entre Hamás e Israel y cuyo control mantiene Israel evitando que la población civil Palestina, quien está bajo constantes ataques, reciba ayuda humanitaria.
Las fuerzas israelíes interceptaron el jueves más de veinte embarcaciones de la flotilla, y con ellas a unos 175 activistas de numerosas nacionalidades. Los organizadores denunciaron que 211 compañeros fueron “secuestrados” por los israelíes.
Todos ellos, con la excepción del brasileño y el hispanopalestino, fueron desembarcados el viernes en la isla de Creta por los guardacostas griegos, para luego ser devueltos a sus respectivos países.
Tras llegar a Grecia, unos treinta fueron hospitalizados para recibir “primeros auxilios”, según las autoridades griegas, que no dieron detalles.
La flotilla publicó en X videos de varios activistas heridos, con señales de golpes en los ojos o en la nariz. “Intentamos impedirles que se llevaran a Thiago y a Saif… fue entonces que nos golpearon“, explica uno de ellos.
Hamás denunció estos presuntos actos de violencia y alentó a los militantes a “continuar con sus esfuerzos para romper el sitio y exponer los crímenes de la ocupación (israelí) contra nuestro pueblo“.
Unos sesenta volaron la noche del viernes a Estambul, entre ellos 18 turcos, cinco argentinos, tres españoles y cuatro estadounidenses.
La AFP verificó, a partir de datos proporcionados por los organizadores, que las embarcaciones fueron interceptadas en la zona económica exclusiva (ZEE) de Grecia.













