Kiev, Ucrania a 27 de diciembre de 2025.
Con Estados Unidos como intermediario, actualmente un plan para la pacificación es revisado en Kiev y Moscú; sin embargo, Volodimir Zelenski, presidente ucraniano, denuncia a Vladimir Putin de no mostrar disposición para negociar una tregua.
En la víspera de la reunión en Florida entre Donald Trump y Volodimir Zelenski, Rusia lanzó un ataque masivo con drones y misiles contra Kiev, que dejó dos muertos y provocó cortes de electricidad y calefacción en cerca de 600 mil hogares.
La capital ucraniana fue blanco de 519 drones y 40 misiles, de los cuales la mayoría fue interceptada, informó la aviación. Uno de los proyectiles impactó un edificio habitacional, causando un muerto y decenas de heridos, mientras otra víctima se registró en la periferia.
Hostilidad desde el Kremblin
Zelenski afirmó que el ataque demuestra que Moscú “no quiere poner fin a la guerra” y busca aumentar la presión sobre Ucrania. Rusia aseguró que los objetivos eran instalaciones militares y energéticas.
El ataque ocurrió previo al encuentro en Estados Unidos, donde se analizará un plan de paz promovido por Washington que propone congelar el frente, crear zonas desmilitarizadas en el este y establecer un control conjunto de la central nuclear de Zaporiyia.

El gobierno ucraniano mantiene diferencias con Estados Unidos sobre posibles cesiones territoriales y rechaza renunciar a su aspiración de ingresar a la OTAN, razón que provocó la invasión en un primer momento.
Antes de reunirse con Trump, Zelenski sostendrá encuentros con líderes en Canadá y Europa. Mientras tanto, Moscú criticó el plan y acusó a Ucrania de obstaculizar las negociaciones.
A la par, Ucrania enfrenta un nuevo escándalo de corrupción que involucra a legisladores acusados de sobornos, sumándose a casos previos que han sacudido al gobierno en medio del conflicto.













