31 de marzo de 2026.
Según The Wall Street Journal, el ejército de EE.UU. lanzó anoche una gran cantidad de bombas antibúnker de 2.000 libras contra un objetivo estratégico en Isfahán, una zona clave dentro de la infraestructura militar iraní.
Las explosiones secundarias fueron enormes.
Bolas de fuego iluminaron el cielo y el impacto se sintió en toda la región. El video, difundido por Trump, muestra la magnitud del golpe y deja un mensaje claro: si Irán esconde capacidades bajo tierra, EE.UU. está dispuesto a ir a buscarlas allí también.
Y aquí está el punto más serio: este ataque ocurre en medio de reportes de que Irán habría movido bajo tierra parte de sus reservas de uranio altamente enriquecido en Isfahán, lo que convierte a esa ciudad en uno de los puntos más sensibles de toda la escalada.
Isfahán arde.







