En medio de la creciente tensión entre Irán y Estados Unidos, ciudadanos iraníes —principalmente mujeres y jóvenes— han comenzado a formar cadenas humanas en las inmediaciones de centrales energéticas e infraestructura civil, como una forma de protesta ante las recientes amenazas desde Washington.
Las movilizaciones surgen tras el ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió posibles ataques si Irán no reabre el paso por el estrecho de Ormuz.
Estas acciones han sido interpretadas como una muestra de unidad social y resistencia frente a una eventual intervención militar.
Irán corta el diálogo
De acuerdo con el medio RT, Irán también se retiró de las conversaciones sobre un alto al fuego, en lo que se interpreta como una señal de desafío ante la presión estadounidense.
No obstante, fuentes cercanas a las negociaciones indicaron que el proceso no está cancelado, aunque enfrenta obstáculos ante el vencimiento del plazo fijado por Washington.
El presidente Donald Trump reiteró su ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz antes de la noche del martes, advirtiendo que, de no cumplirse, las consecuencias serían devastadoras.
A través de redes sociales, incluso afirmó que podría “desaparecer toda una civilización”, lo que ha elevado la preocupación internacional.
Por su parte, autoridades iraníes han advertido que el estrecho “no volverá a ser lo que era”, especialmente para Estados Unidos y sus aliados, y aseguraron que no renunciarán a su programa nuclear, al que califican como pacífico.















